Microsoft finaliza soporte a Windows XP ¿Qué hacer ahora?

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Es posible que lo hayas venido escuchado y… ese día ya llegó. A partir de hoy martes 8 de abril, Microsoft dejará de ofrecer soporte para su popular sistema operativo Windows XP y las herramientas de ofimática Office 2003.

Eso significa que los usuarios de XP y Office 2003 quedarán más expuestos a ataques cibernéticos, ya que según explica Microsoft, no se lanzarán más actualizaciones de seguridad, ni parches para errores, ni mejoras técnicas.

Hoy en día, hay mucha gente que lo sigue utilizando. Según datos de la empresa de análisis del uso de tecnología en Internet, Net Applications, el pasado mes de marzo un 27,69 % de los equipos de computación aún funcionaban con Windows XP, el segundo sistema operativo más popular. Sólo fue superado por Windows 7, que copó un 48,77 % del mercado.

En ese mismo estudio, Windows 8 y Windows 8.1 representan en conjunto una cuota de mercado de poco más del 10 %.

Un poco de historia

Windows XP fue lanzado al mercado el 25 de Octubre de 2001. Durante su desarrollo (que duró unos 18 meses) recibió el nombre código Whistler. Posteriormente pasó a llamarse XP, que viene de las letras en la palabra eXPerience (experiencia en español).

Para diciembre de 2013, se calcula que tenía una cuota de mercado de 500 millones de ordenadores.

En la década de los noventa, Microsoft tenía dos líneas separadas de sistemas operativos: una dirigida a las computadoras domésticas, basada en un núcleo MS-DOS (Windows 95, Windows 98 y Windows Me); y la otra basada en un núcleo NT pensada para el mercado corporativo y empresarial (Windows NT y Windows 2000).

Con Windows XP se fusionaron ambas líneas en un sistema operativo único. Su base fue la arquitectura NT y sus funcionalidades adaptadas a la línea doméstica. Con eso se eliminaron los problemas de seguridad y estabilidad de MS-DOS, permitiendo a los usuarios disfrutar de un sistema operativo de mayor calidad.

Debido a esas características, aunado a una interfaz más agradable e intuitiva, rápidamente se convirtió en una de las versiones más populares de Windows.

¿Por qué se tomó la decisión?

Microsoft alentó a los usuarios a abandonar el viejo XP, explicando que dicho sistema operativo fue diseñado para una época en la que solamente un 6 % de la población se conectaba a Internet. Los tiempos han cambiado. La empresa prefiere dedicar sus esfuerzos y recursos a tecnologías más recientes.

Como se dice coloquialmente, es hora de pasar la página.

¿Qué hacer ahora?

Sabiendo que XP prácticamente ha muerto, podemos pensar en estas posibilidades:

1. Seguir utilizándolo como si nada hubiese pasado

Los equipos con XP, de aquí en adelante, seguirá funcionando normalmente. El riesgo es que, al no haber actualizaciones, pueden ser más vulnerable a ataques informáticos. Algunas formas de mitigar eso es utilizando un buen antivirus (que por cierto, eso ya lo deberías tener), evitar descargar e instalar software y aplicaciones de dudosa procedencia o utilizar otro navegador en lugar del Internet Explorer (versiones 6, 7, 8), que tampoco seguirán recibiendo actualizaciones.

Mientras no necesites aplicaciones más exigentes o que no sean compatibles con el sistema operativo, puedes seguir utilizando XP, pero eso sí, estando consciente del riesgo que implica.

Si por el contrario, decides que es hora de actualizarse, puedes optar por alguna de las opciones que siguen.

2. Actualizar a una versión más reciente

Instalar una versión más reciente como Windows 7 o Windows 8.1 es una buena alternativa. El problema con eso es que esos sistemas operativos son más exigentes en cuanto a recursos de la máquina (necesitan más RAM, un CPU más potente, etc.).

Si te conviene y si se te hace fácil actualizar el hardware de tu ordenador, pues adelante. Entre las dos opciones mencionadas, Windows 7 es el más parecido a XP en aspecto y funcionalidad. Aunque a la final, la preferencia entre uno y otro es cuestión de gustos personales.

También pudieras esperar un poco a ver que pinta tiene la próxima versión del sistema operativo, Windows 9, que ya está en camino.

3. Comprar un equipo con una versión actual de Windows

Esta sería una buena opción si tu equipo es muy viejo. En ese caso, de pronto es más conveniente comprar un equipo nuevo, con el sistema operativo ya instalado y con un hardware moderno; que gastar dinero tratando de repotenciar un computador obsoleto y pagar la licencia del nuevo Windows que escojas.

4. Probar una distribución de Linux

Utilizar Linux puede sonar intimidante, pero la realidad es que hoy en día es súper sencillo hacerlo. De hecho, todo el contenido de TecnoTemas ha sido redactado utilizando equipos con Linux. Y el servidor donde está alojado el sitio también utiliza Linux.

La distribución que ha popularizado el uso de Linux es Ubuntu. Otra que está tomando bastante auge es Linux Mint (la cual se basa en Ubuntu).

Basta con descargar la distribución que escojas desde la página oficial, copiarla en un CD o DVD, y proceder a probarla. Luego si te gusta, la instalas. Por supuesto, Linux no es igual que Windows. Tiene sus cosas particulares. Pero en línea general, es bastante simple de utilizar y hay mucha información disponible en línea.

Las ventajas son que puedes seguir utilizando tu equipo con las mismas características de hardware (no necesitas gastar en repotenciarlo), ya que Linux en general no es muy exigente en ese sentido. Además, la licencia es totalmente gratuita y hay muchas aplicaciones que puedes instalar gratis también. Otro punto a favor: puedes olvidarte de los antivirus… en serio!

Como vemos, lo que está pasando con Windows XP no es el final del mundo. Tenemos alternativas. Y tú, ¿todavía utilizas XP? Si es así, ¿qué piensas hacer?

No dudes en dejar tu comentario al respecto.

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